Alergia al cromo y la relación con el calzado convencional

El 95% del calzado de piel contiene cromo, ya que los procesos habituales de curtición y tintado emplean este metal pesado. Parte del cromo permanece en las pieles con las que se elaboran zapatos y sandalias, lo que puede derivar en problemas dermatológicos. Con la llegada del verano, el pie permanece en contacto directo con el calzado, aumentando significativamente los casos de dermatitis de contacto asociados a este metal.